La artista visual estadounidense Lynda Benglis, pionera del arte feminista y la performance, que revolucionó la escultura en la década de los 60 frente a la rigidez y geometría de las obras de sus homólogos masculinos, llega por primera vez en España con una exposición donde se reúnen cuatro de sus monumentales fuentes.
En 1984, Benglis (Lake Charles, Luisiana, 1941) produjo su primera fuente para la Exposición Mundial de Luisiana. Para entonces ya había roto con los códigos de la escultura al experimentar con abstracciones fluidas elaboradas en materiales innovadores para la época, como el látex o la espuma de poliuretano. A sus 82 años, tras seis décadas de trabajo, Benglis sigue en activo.
Ahora, el jardín de la Banca March, en Madrid, acoge a partir del 5 de marzo la instalación inédita de varias piezas escultóricas realizadas en bronce y poliuretano por una de las artistas americanas más relevantes del siglo XX y XXI.
Lynda Benglis, figura central de la escultura contemporánea
La exhibición ‘Lynda Benglis, Fuentes Jardín’ dialoga con la vegetación y la belleza del entorno en el que se integra con una sutileza que atrapa. Benglis consigue así capturar el movimiento de la naturaleza a través de estas espectaculares piezas.
Haberse criado en las inmediaciones de un lago, cerca del agua, fue lo que la llevó a recrear manantiales monumentales y a poner la sostenibilidad en el centro de su arte.
Su padre, de origen griego, dirigía un almacén de materiales de construcción y su madre, costurera, era pintora aficionada. El primer contacto con el arte y materiales diversos se dio en el hogar y pronto decidiría hacer de ello su oficio de por vida.
Se especializó en pintura en el Newcomb College de Nueva Orleans y en 1964, se mudó a Nueva York y se matriculó en la Escuela de Arte del Museo de Brooklyn, hoy desaparecida.
Al principio, bordeó el expresionismo abstracto, pero acabó cuestionando fuertemente la rigidez del soporte, y más tarde empezó a trabajar con materiales industriales, terreno en el que también fue pionera.
Reconocimiento reciente a su trayectoria
En 1970, la revista ‘Life’ la proclamó heredera de Jackson Pollock. Por aquel entonces, Benglis tenía 29 años ya había realizado 15 exposiciones individuales.
Llevó la técnica del goteo de Pollock a las tres dimensiones. Buscaba un formato que despegara las obras de arte de la pared y así fue como creó los famosos ‘Pours’ (vestidos de material).
Entre otros reconocimientos, destaca la prestigiosa beca Guggenheim que le concedieron en 1975. Desde ese año hasta 2008, participó en más de 70 exposiciones.
En 2022 fue seleccionada por ‘The New York Times’ para su edición especial ‘The Greats’, en la que la publicación destaca cada año a cuatro “creadores inimitables cuyo talento ha cementado su lugar en la cultura”.
Sin embargo, a pesar de sus innovadores y rompedores trabajos, y sus más recientes reconocimientos, su trayectoria no ha tenido el mismo reconocimiento que compañeros masculinos, como Donald Judd, Robert Morris, Richard Serra o Frank Stelle.
Con esta exposición al aire libre, que se podrá visitar hasta el 30 de junio, Banca March persigue poner en valor la trayectoria de una de las artistas visuales más transgresoras del presente.