El espectáculo de la cantante Miley Cyrus fue la guinda del pastel de la segunda y más potente jornada del festival de música Lollapalooza en Chile, que concluye este domingo tras dos años sin celebrarse por la pandemia de la covid-19.

La estadounidense se subió a los escenarios del Parque Bicentenario de Cerrillos, al sur de Santiago, y cautivó con su voz a los cientos de miles de asistentes con sus míticas "Wrecking ball" y "We can't stop", además de otros temas del nuevo álbum, "Plastic Hearts".