Hace unos meses todavía podía verse en el puerto de La Valetta (Malta) los escenarios construidos para filmar la segunda parte de Gladiator. Sus enormes dimensiones eran un indicativo más de que el director de la película y del proyecto, Ridley Scott, hace mucho que dejó atrás los rodajes de poco presupuesto. Por eso, no es de extrañar que el lugar en el que se vayan a filmar las nuevas escenas del director de Alien o Blade Runner experimente un gran impacto, tanto físico, por los decorados, como económico.

De hecho, un buen ejemplo de esta influencia se ha podido comprobar con las cifras obtenidas con el rodaje de Exodus: Dioses y Reyes en las zonas de Almería y Canarias en las que se rodó. Esta película, un remake del clásico Los Diez Mandamientos, cuenta la historia del profeta Moisés y el éxodo de los judíos en Egipto, muy presente en fechas como la Semana Santa. Además, presenta un reparto repleto de actores de gran repercusión, tales como los oscarizados Ben Kingsley y Christian Bale, encargado este último de interpretar al profeta. De hecho, a propósito de su preparación para el papel, Bale aseguró ver películas tan alejadas del registro serio de la historia original como La vida de Brian, ya que “tienes que tener humor con algo que es tan serio como esto, y tan pesado como esto, de lo contrario es muy deprimente”.

Así fue rodar en España
De este modo, el sur de la Península pudo rescatar escenarios como la Rambla de Tabernas de Almería, donde hace ya más de cincuenta años se rodó otra película muy célebre: Lawrence de Arabia. En medio del Atlántico, en cambio, fue Lanzarote la isla elegida para protagonizar una de las imágenes más reconocibles del relato bíblico: la de Moisés abriendo los mares para lograr huir de las huestes egipcias. Pero al paisaje natural se le sumó también una serie de medios de primer nivel para asegurar la espectacularidad de las secuencias: seis cámaras 3D grabando simultáneamente, 1500 efectos visuales o un equipo de arte con 60 miembros para la elaboración, por ejemplo, de los carruajes.

Por otro lado, Exodus: Dioses y Reyes también sirvió de escaparate para intérpretes nacionales, como la española María Valverde, que tras meterse en la piel de Séfora, la esposa de Moisés, no dudó en mostrarse agradecida por “rodar a las órdenes de Ridley Scott y compartir planos con Christian Bale”. También destacó lo placentero que resultó “tener un personaje precioso, que estaba muy bien dibujado”. También el compositor Alberto Iglesias figuró en los créditos de Ridley Scott, un director encantado con la posibilidad de contar con este músico ganador de 11 premios Goya -y reconocido por sus trabajos en la filmografía de Pedro Almodóvar-.

Y también hay que añadir a unos protagonistas inesperados durante los meses de rodaje en España: el cuerpo de bomberos de Almería. Este grupo de ayuda y rescate hubo de socorrer a 32 miembros del equipo cuyos coches quedaron atrapados por las intensas lluvias y el granizo.

Grandes beneficios
Se calcula que el rodaje en España contó con un presupuesto inicial de 43 millones de euros, de los cuales, en palabras del presidente de la Andalucía Film Commission, Carlos Rosado, se destinará un 38% solo en gastos de personal. Así, la generación de empleo resultante fue de 500 andaluces contratados y 400 canarios, además de unos 3.000 figurantes.

Pero el beneficio económico no se limitó a la inversión de entonces, dado que el turismo cinéfilo es también un filón para este tipo de zonas. Sin ir más lejos, Aránzazu Martín, la delegada del Gobierno Andaluz en Almería declaró, durante la última Feria Internacional del Turismo en Madrid (FITUR), que “Almería viene pisando fuerte” como foco de localizaciones, lo que en última instancia supone la posibilidad de “proyectar nuestros destinos en todo el mundo” y la llegada de “grandes ingresos económicos”.


 
 

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