"Vamos a trabajar para ser independientes a nivel financiero", han confirmado en un comunicado los duques de Sussex, Enrique y Meghan, un año y medio después de su mediática boda en el castillo de Windsor (Inglaterra).

Este joven pareja, miembros "sénior" de la familia real británica, da un paso atrás en sus funciones como representantes de la monarquía británica y desean repartir su tiempo entre el Reino Unido y Norteamérica.

Tras la navidades, mucho se ha especulado con la nueva agenda oficial de los duques de Sussex para este nuevo 2020, fue el pasado martes 7 de enero cuando la pareja visitó la Casa de Canadá en Londres.

"Ahora planeamos equilibrar nuestro tiempo entre Reino Unido y Norte América", dicen en el comunicado los duques de Sussex

Allí mantuvieron un encuentro con Janice Charette, alta comisionada de Canadá en el Reino Unido para agradecer la hospitalidad con la que ha sido tratados durante su estancia en el país norteamericanos.

"Después de muchos meses de reflexión y discusiones internas, hemos decidido hacer una transición este año y empezar a dar un paso atrás hacia un nuevo puesto en esta institución".

Continúa el comunicado "Nuestra intención es dejar de ser miembros 'senior' de la Familia Real y trabajar para ser independientes a nivel financiero mientras seguimos apoyando al completo a su Majestad la Reina. Con vuestro ánimo, particularmente en los últimos meses, nos sentimos preparados para hacer este ajuste. Ahora planeamos equilibrar nuestro tiempo entre Reino Unido y Norte América, continuando nuestro deber hacia la Reina, la Commonwealth y nuestros patrocinios", ha expresado en los primeros párrafos del comunicado.

En el comunicado divulgado por ambos en su cuenta de Instagram, los duques han avanzado que tienen pensado lanzar "una nueva entidad de caridad", de la cual darán más detalles en el futuro.

"Este balance geográfico nos permitirá educar a nuestro hijo para que aprecie la tradición real en la que ha nacido, además de darle a nuestra familia espacio para centrarse en la siguiente etapa, incluyendo el lanzamiento de una entidad benéfica. Estamos deseando compartir todos los detalles de esta nueva etapa llegado el momento, mientras seguimos colaborando con su Majestad la Reina, el príncipe de Gales, el Duque de Cambridge y todos los demás miembros. Hasta entonces, por favor, aceptad nuestro más profundo agradecimiento por vuestro apoyo continuado".

El comunicado, que ha sido distribuido por el Palacio de Buckingham, se anunció que se trataba de un "anuncio personal del matrimonio".

Después de hacerse pública la noticia, la Casa Real emitió un nuevo comunicado: "Las discusiones con el duque y la duquesa de Sussex están en una fase preliminar. Entendemos su deseo de adoptar un nuevo rumbo, pero estos son asuntos complicados que exigirán tiempo para su solución".

Los duques de Sussex: polémicas y presión

Los duques de Sussex han realizado este comunicado después de seis semanas de vacaciones en Canadá, donde Meghan vivió siete años, mientras rodaba la serie "Suits", un país que les sirvió para mantenerse alejados de los compromisos oficiales durante cerca de dos meses y donde se han dejado ver junto a su pequeño Anchie, de ocho meses.

"No me obligarán a jugar al juego que mató a mi madre", decía en ese programa el príncipe, hijo de Diana de Gales

Las recurrentes polémicas sobre su relación con el resto de miembros de la familia real y la presión por parte de los medios de comunicación han marcado hasta ahora la relación del hijo menor de Carlos de Inglaterra, de 35 años, y la exactriz estadounidense, de 38.

 En el comunicado divulgado por ambos en su cuenta de Instagram, los duques han avanzado que tienen pensado lanzar "una nueva entidad de caridad", de la cual darán más detalles en el futuro.

 Semanas antes de las Navidades, los problemas del matrimonio para lidiar con la presión de estar en el foco mediático se hicieron evidentes en un documental que emitió el canal británico ITV.

 "No me obligarán a jugar al juego que mató a mi madre", decía en ese programa el príncipe, hijo de Diana de Gales, fallecida en agosto de 1997 en París en un accidente de automóvil cuando le perseguían varios "paparazzi".

 En ese mismo documental, Meghan se sinceró con el periodista y estuvo a punto de echarse a llorar. La emotividad de la grabación hizo que la prensa británica la comparara con una famosa entrevista que ofreció Diana a la BBC en 1995, en la que habló por primera vez de forma abierta de su relación con Carlos.

"Somos hermanos. Siempre seremos hermanos. Ciertamente, vamos por caminos separados en este momento, pero siempre estaré ahí para él y sé que él siempre estará ahí para mí", aseguró Enrique de Inglaterra

 La intervención de Enrique, sin embargo, no le sentó bien a su hermano mayor, Guillermo, que, según revelaron fuentes del palacio de Buckingham, estaba "furioso" tras ver la emisión, lo que avivó las especulaciones sobre las fricciones entre ambos.

 Con todo, Enrique se encargó de rebajar la tensión públicamente: "Somos hermanos. Siempre seremos hermanos. Ciertamente, vamos por caminos separados en este momento, pero siempre estaré ahí para él y sé que él siempre estará ahí para mí", aseguró.

 La decisión del nieto de Isabel II y su esposa pone fin a meses de especulaciones sobre la posibilidad de que ambos se mudarán fuera del Reino Unido, avivada por sus continuas polémicas con los medios, especialmente con los amarillistas tabloides británicos.

 En octubre, Meghan inició acciones legales contra el "Mail on Sunday" y su compañía matriz por haber publicado una carta privada y haber iniciado una supuesta campaña de noticias "falsas" sobre ella.

 El enfrentamiento con los medios llevó al príncipe a romper el silencio habitual entre los miembros de la monarquía para cargar públicamente contra los periódicos.

 "Llega un momento en el que lo único que puedes hacer es enfrentarte a estos comportamientos porque destruyen a las personas y destruyen vidas", declaró Enrique. EFE