- Las autoridades del recinto anunciaron una serie de cambios que buscan mejorar la experiencia de los aficionados en la justa mundialista
PorMariana Campos
Tras 18 meses de una profunda e histórica remodelación, el coloso de Santa Úrsula ha cerrado un capítulo para abrir el más ambicioso de su existencia. El día de hoy, la Controladora Deportiva Águilas realizó la entrega formal del Estadio Azteca a la FIFA, marcando el inicio de la cuenta regresiva final para la Copa del Mundo 2026.
Este acto no es un trámite administrativo más; representa la transformación del recinto que, por disposición del organismo rector del fútbol mundial, dejará de lado temporalmente su nombre comercial para ser conocido oficialmente como el “Estadio Ciudad de México”.
El tres veces mundialista
El Estadio Ciudad de México se encamina a romper un récord que parece inalcanzable para cualquier otro recinto en el planeta. Según detalla el comunicado, este espacio “hará historia como el único, en el mundo, en albergar tres Copas Mundiales de la FIFA”, habiendo sido previamente el escenario de las glorias de Pelé en 1970 y Diego Armando Maradona en 1986.
Para los actuales administradores, la culminación de las obras representa un sentimiento de deber cumplido. “Para el Estadio Banorte y todos los que trabajan en Controladora Deportiva Águilas es motivo de enorme orgullo formar parte de este momento histórico para México y para el futbol mundial”, declaró la organización en su misiva oficial.
Tecnología de vanguardia para la gran inauguración
El próximo 11 de junio, los ojos del mundo entero estarán puestos sobre esta cancha para la inauguración mundialista. Para cumplir con los rigurosos estándares internacionales, la remodelación no fue meramente estética, sino una reingeniería tecnológica y estructural de gran calado.
Entre las mejoras más destacadas que los aficionados disfrutarán se encuentran:
Cancha de última generación: Se instaló un sistema híbrido de pasto natural reforzado con tecnología de succión de agua e inyección de aire para garantizar un drenaje impecable.
Experiencia visual y auditiva: El estadio ahora cuenta con más de 300 bocinas nuevas y un sistema de video compuesto por dos pantallas gigantes y más de 2,000 metros cuadrados de pantallas LED, distribuidas tanto en el interior como en el exterior.
Conectividad total: Se desplegaron 40 kilómetros de fibra óptica y más de 1,000 puntos de acceso a WiFi, permitiendo conexión gratuita para los miles de asistentes.
Zonas de hospitalidad: Se añadieron 12 mil metros cuadrados destinados a esparcimiento y “hospitality zones”, elevando la experiencia del fan al nivel de los mejores estadios de Europa y Estados Unidos.
El camino hacia el 11 de junio
Con la entrega del estadio, la operación y comunicación del mismo pasan a manos directas de la FIFA. El comunicado cierra con un mensaje de esperanza y buenos deseos para el torneo que está por comenzar, enfocándose especialmente en el papel de la selección local. “Les deseamos éxito a todas las selecciones nacionales que jugarán en nuestra cancha, en particular a nuestra selección, la de México”, dicta el texto.
Finalmente, se hizo un llamado a los cientos de miles de aficionados que visitarán el recinto durante los cinco partidos programados en esta sede, deseándoles “grandes partidos, buenas experiencias y muchos buenos recuerdos”. El Estadio Ciudad de México no solo está listo para el balón, sino que está listo para reafirmar su lugar como la catedral definitiva del fútbol mundial.