• Repasamos algunas películas que abordan el tema ahora que en España se ha aprobado penalizar este tipo de procedimientos

 

Por: Beatriz Martínez

 

El Congreso acaba de aprobar penalizar con hasta dos años de cárcel las llamadas terapias de conversión dirigidas contra personas LGTBIQ+, una reforma del Código Penal que convierte en delito unas prácticas que hasta ahora solo se castigaban por vía administrativa y que seguirá su tramitación en el Senado.

El cine ha abordado esta cuestión desde diferentes perspectivas que sirven para plasmar el daño y la violencia a la que están sometidas las personas que son obligadas a por motivos religiosos o sociales a intentar cambiar su orientación sexual o de género a través de los llamados Ecosig, y cuyos métodos que han llegado a ser definidos como tortura por la ONU.

El tema ha sido representado desde las perspectivas más diferentes. Por ejemplo, estaba presente en Memorias de un caracol, la película de animación en stop motion nominada a los premios Oscar. También era el centro de la película de terror They/Them, cuya trama se centraba en varios jóvenes trasladados a un campamento donde se practicaban estas terapias y en el que los adolescentes empezaban a desaparecer uno a uno.

También el director de Guatemala Jayro Bustamante abordó el tema en Temblores, la historia de un padre de familia evangélico que se enamorará de un hombre al que sus allegados presionarán para que sea heterosexual.

Sin embargo, hay dos películas que han explicado a la perfección las consecuencias de estas prácticas asociadas a sectores de una intolerancia extrema con la identidad sexual.

La adaptación a la pantalla de las memorias de Garrard Conley que, cuando era joven, fue enviado por su familia fundamentalista (su padre era predicador baptista) a un programa de conversión para modificar su orientación, donde fue sometido a prácticas de intervención psicológica e, incluso espiritual para que dejara de ser homosexual.

La película fue el segundo largometraje que, hasta el momento, ha dirigido el también actor Joel Egerton, y estaba protagonizada por Lucas Hedges, Nicole Kidman y Russell Crowe. Además, en ella aparecían figuras reconocidas dentro del ámbito LGTBI, como el director Xavier Dolan o el músico Troye Sivan.

En ella se reflejaba las formas más brutales de intolerancia escudándose en la protección, el amor y los valores ultraconservadores.

‘La (des) educación de Cameron Post’

Dirigida por Desiree Akhavan y basada en el libro de Emily M. Danforth, la película se centra en el caso de una joven forzada por su familia a ingresar en un centro religioso que promete “curarla”. La trama se desarrolla en un internado donde autoridades adultas y religiosas intentan modificar la orientación sexual de los jóvenes, utilizando el lenguaje y la disciplina como herramientas de control.

El film se centra en las dinámicas grupales y la presión psicológica, mostrando a los adolescentes enfrentados a la humillación y la ‘autoaversión’ que afectará a sus identidades en la etapa de mayor vulnerabilidad.

La película se presenta como una denuncia de la imposición de la norma heterosexual y del control ejercido por adultos sobre la sexualidad adolescente. Su protagonista fue Chloë Grace Moretz, y ganó el Gran Premio del Jurado en el Festival de Sundance.


 
 

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