• Figuras del cine y la televisión se subieron a categorías reales, desde pruebas de resistencia hasta series menores, con podios, equipos propios y hasta choques que frenaron sus ambiciones

 

Por: Mirko Racovsky

 

La relación entre celebridades y automovilismo va más allá de la pantalla. Según HowStuffWorks, varias figuras del cine y la televisión no se limitaron a interpretar pilotos o aficionados a los autos, sino que compitieron de verdad en circuitos y pruebas de resistencia.

Lejos del papel de estrella curiosa, varios de estos nombres buscaron un lugar en categorías reales, a veces con buenos resultados y en otros casos con accidentes que marcaron su paso por las pistas. El recuento de HowStuffWorks reúne 12 casos en los que la fama convivió con una dedicación seria al deporte motor.

Rowan Atkinson, actor y comediante conocido por su personaje Mr. Bean, también desarrolló una actividad sostenida como piloto y aficionado a las carreras. Fuera de rodajes como Johnny English y series como Blackadder, dedicó parte de su tiempo a competir en circuitos de distintos países y a escribir para revistas especializadas.

Fue propietario de un McLaren F1 de carreras que terminó accidentado. En los años 80 condujo un Renault 5 de motor central en la serie Manufacturer’s Turbo Cup y también llevó su propio Aston Martin de carreras al evento de Silverstone en 2010.

Walter Cronkite, figura emblemática de la televisión estadounidense, también mantuvo una relación estrecha con las pistas. HowStuffWorks señala que buena parte de sus victorias llegaron antes de que alcanzara fama nacional como presentador del CBS Evening News en las décadas de los 60 y 70.

En 1959 terminó tercero con un Volvo PV444 en una prueba de resistencia disputada en Lime Park, Connecticut. Más tarde, ese mismo año, compartió un Lancia Appia con carrocería Zagato en las 12 Horas de Sebring, donde su equipo concluyó en el puesto 40.

Tom Cruise, actor y protagonista de Days of Thunder, convirtió su interés por el automovilismo en uno de sus proyectos cinematográficos más conocidos. La afición, de acuerdo con el recuento, nació a partir de la influencia de su amigo y coprotagonista en The Colour of Money, Paul Newman.

Pese a ese entusiasmo, su reputación como conductor en pista no fue favorable. Otros pilotos lo apodaron “See Cruise Crash”, mientras sus instructores atribuían sus problemas a un estilo demasiado agresivo al volante.

Paul Walker, actor de la saga The Fast and the Furious, no solo construyó una carrera ligada a películas sobre autos. También fue piloto y copropietario de un equipo de carreras con reconocimiento en ese ámbito. Asimismo, falleció el 30 de noviembre de 2013 en un accidente automovilístico en Santa Clarita, California.

Compitió en la serie Redline Time Attack al volante de un BMW M3 modificado. Además, fue copropietario del taller y equipo Always Evolving, que siguió en actividad después de su muerte. La escudería dedica cada una de sus carreras a su memoria. Ese vínculo directo con la competencia real reforzó una faceta que, en su caso, no se limitó a la ficción.

Frankie Muniz, recordado por su papel principal en Malcolm in the Middle, orientó parte de su trayectoria hacia el deporte motor. El artículo describe cómo, al dejar atrás la adolescencia, desarrolló afinidad por la potencia y la mecánica.

Su estatura, de 1,65 metros, le facilitó acomodarse en la cabina de varios autos de carrera. Participó en distintas series, incluidas categorías de monoplazas, y logró un puesto dentro de los diez primeros del Campeonato de Fórmula Atlantic de 2009.

Jason Priestley, actor asociado a Beverly Hills 90210, llevó su interés por el automovilismo a la competencia real. Aunque se definía como aficionado, llegó a correr de forma competitiva.

Ese recorrido casi termina de forma trágica en 2003, cuando chocó contra un muro a la salida de una curva en un auto de Indy a cerca de 290 km/h. El accidente lo apartó de la actividad como piloto.

James Garner, actor y veterano del Ejército, fue entusiasta del automovilismo y dueño de un equipo profesional que compitió durante tres temporadas en algunas de las principales pruebas de resistencia del mundo. Su preferencia personal, de todos modos, apuntaba al automovilismo todoterreno.

Es una figura que contribuyó al crecimiento de la popularidad de la Baja 500. Esa carrera volvió a ganar visibilidad años después con el documental Dust to Glory de 2005.

Steve McQueen proyectó una imagen muy ligada al volante y su presencia en una lista como esta parece natural. Su perfil público y su interés por los motores caminaron en paralelo durante el punto más alto de su carrera.

Muchos aficionados lo asocian de inmediato con Frank Bullitt y con el Ford Mustang de 1968. Tras aquella película, las ventas del modelo se dispararon.

4. Gene Hackman
Gene Hackman, actor ganador de dos premios Oscar y fallecido el 18 de febrero de 2025 a los 95 años, también tuvo un recorrido dentro de las carreras. Según la tradición de Hollywood, su interés por esta actividad nació después de filmar The French Connection, donde realizó buena parte de sus propias maniobras de conducción.

El punto más alto de ese trayecto llegó en 1983. Ese año compitió para el equipo de Dan Gurney en las 24 Horas de Daytona.


 
 

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