La Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA), la organización detrás de los Globos de Oro, entregará sus premios al cine y la televisión este domingo desde el hotel Beverly Hilton de Los Ángeles fuera del aire, sin nominados, invitados famosos, alfombra roja, prensa o siquiera una transmisión en vivo. Los ganadores se anunciarán vía Twitter.

“El poder del perro” y “Belfast” lideran las nominaciones con siete postulaciones cada uno.

Los miembros de la HFPA y algunos beneficiarios de las subvenciones filantrópicas del grupo se reunirán en el Hotel Beverly Hilton para un evento privado de 90 minutos. Los nombres de los ganadores se revelarán en tiempo real en redes y el sitio web de la entidad.

La HFPA explicó el martes que “no habrá público” e indicó que el selecto grupo de miembros de la asociación e invitados de sus programas sociales que sí estarán deberán mostrar un certificado de vacunación completa con dosis de refuerzo y una prueba PCR tomada en las 48 horas antes del acto. “No habrá alfombra roja. No se aceptarán solicitudes de acreditaciones de prensa para este evento”, añadió la HFPA.

Ya se sabía que NBC no iba a retransmitir estos Globos de Oro por primera vez desde 1996, pero la semana pasada se desveló que tampoco habrá emisión en directo por internet. Todas estas medidas chocan con el ADN de los Globos de Oro, que, tradicionalmente, eran una de las fiestas más glamurosas, esperadas y excitantes de Hollywood.

Cada año, el mundo del cine se unía a comienzos de enero para descorchar la temporada de premios del cine con un espectacular evento repleto de figuras de la gran pantalla y con una alfombra roja en la que las copas de champán no paraban de ir y volver. A diferencia de los ceremoniosos y formales Oscar, los Globos de Oro apostaban por un tono mucho más desenfadado y divertido -eso resultaba muy jugoso para presentadores como Ricky Gervais, Amy Poehler y Tina Fey- y tenían el aliciente de incluir entre sus premios a lo más prestigioso de la televisión. Sin embargo, estos galardones, que en ocasiones llegaron a competir en impacto y eco con los Oscar, se asoman ahora al abismo.

No se puede decir que el descenso a los infiernos de los Globos de Oro fuera una sorpresa en Hollywood. Las acusaciones de corrupción y comportamientos muy discutibles de los miembros de la HFPA se habían conocido durante años e incluso fueron motivo de chiste en las propias galas.

Entre otras prácticas de dudosa ética, los votantes de los Globos de Oro se aprovechaban de fabulosos viajes y regalos de lujo a cargo de los estudios, cadenas televisivas y plataformas de streaming. En este sentido, mucha gente conectó las polémicas nominaciones para la comedia “Emily in Paris” del año pasado con una visita que miembros de la HFPA hicieron a París por cortesía de la serie y que incluía estancias en un hotel de 1.400 dólares la noche.

El diario Los Angeles Times fue el que reveló los entresijos de este viaje y el que dio a conocer otro escándalo: que entre los 87 miembros de la HFPA, muchos de ellos jubilados, no había ninguna persona negra. Estas y otras noticias similares crearon una espiral insostenible y los estudios de Hollywood y el mundo de la televisión dijeron basta. En cualquier caso, no hay que olvidar que el mal funcionamiento de los Globos de Oro también fue útil durante mucho tiempo para quienes buscaban nominaciones: resulta más fácil convencer a 87 personas de que voten por tal o cual película en los Globos de Oro que hacer lo mismo con los alrededor de 10.000 miembros de la Academia de Hollywood para los Oscar.

Al margen de ello, la HFPA entonó el “mea culpa”, invitó a nuevos miembros para aumentar la diversidad y estableció nuevas normas de conducta respecto a viajes o regalos. Pero la industria del cine y la televisión, con estrellas como Scarlett Johansson y Tom Cruise a la cabeza, no ha cambiado su postura de boicot ante una reforma que fue anunciada en pleno batiburrillo de demandas, dimisiones y cruces de acusaciones entre los integrantes de la HFPA.

La HFPA prometió reformas durante la 78a edición de premios el año pasado, pero su antiguo socio de transmisión, la cadena NBC, anunció en mayo que no transmitiría los Globos en 2022 porque “un cambio de esta magnitud requiere tiempo y trabajo”. La emisora suele pagar unos 60 millones de dólares por los derechos de transmisión de la gala de premios, una de las más vistas después de los Oscar y los Grammy.

Después del golpe de la NBC, se anticipaba que la HFPA simplemente no otorgara premios este año. Los estudios de Hollywood y los publicistas también optaron en gran medida por no comprometerse con el grupo como en años anteriores, y algunos se negaron a presentar películas para su consideración a una nominación. Cuando se anunciaron los nominados el mes pasado, pocos celebraron públicamente.

Este año, el drama semiautobiográfico de Kenneth Branagh “Belfast”, sobre crecer durante el conflicto norirlandés, y “The Power of the Dog” (“El poder del perro”) de Jane Campion, un western gótico ambientado en 1925 en Montana con Kirsten Dunst y Benedict Cumberbatch, encabezan la lista de candidatos con siete nominaciones cada uno, incluyendo a mejor película de drama. “Succession” de HBO lidera el lado de la TV con cinco menciones, entre ellas a mejor serie dramática.

Muchos actores famosos también están nominados, como Will Smith por “King Richard”, Kristen Stewart por “Spencer”, Leonardo DiCaprio por “Don’t Look Up” (“No miren arriba”), Denzel Washington por “The Tragedy of Macbeth” (“La tragedia de Macbeth”), Ben Affleck por “The Tender Bar” y Lady Gaga por “House of Gucci” (“La casa Gucci”). En un año normal, esto se agregaría a las campañas promocionales y anuncios de las películas, pero este año la mayoría optó por no reconocer las candidaturas.

(Con información de EFE y Reuters)

 


 
 

POST GALLERY