El Partido Laborista confirmó este domingo al ministro Chris Hipkins como sucesor de Jacinda Ardern a los mandos de la formación y por lo tanto próximo primer ministro, tras la inesperada dimisión de la dirigente el jueves.

Hipkins, de 44 años, había sido el único nominado para el puesto, de modo que su confirmación por el Partido Laborista fue un mero formalismo, informó este domingo Radio New Zealand.

El político laborista nombró a Carmel Sepuloni, de 46 años y la actual ministra de desarrollo social y arte y cultura, para el cargo de viceprimer ministra, convirtiéndose en la primera persona con descendencia de islas del Pacífico (Samoa y Tonga) en ocupar el puesto en Nueva Zelanda.

El nuevo líder del Partido Laborista jurará cargo como primer ministro el próximo 25 de enero, días antes de la fecha tope que Ardern se había puesto para abandonar el puesto -el 7 de febrero-, en caso de que hubiera habido dificultades para nombrar sucesor.

Hipkins aseguró que su Gobierno se centrará en los retos económicos a los que se enfrenta Nueva Zelanda, como la inflación, y con una posible recesión a la vuelta de la esquina.

“La economía estará en el centro de todo lo que hagamos”, enfatizó este domingo.

Hipkins toma el relevo de Ardern a meses de los comicios, previstos para el 14 de octubre, con los últimos sondeos otorgando cierta ventaja al opositor Partido Nacional.

“Me gusta pensar que soy bastante decidido y puedo hacer las cosas”, declaró Hipkins a periodistas frente a la sede legislativa en Wellington.

Fue consultado si creía que su partido podía ganar las votaciones del 14 de octubre pese a que su partido está rezagado en las encuestas y enfrenta críticas por los altos precios, la pobreza y la criminalidad. “Sí”, respondió

Hipkins fue primero elegido diputado en 2008, y uno de sus cargos de más visibilidad surgió en noviembre de 2020, cuando fue nombrado ministro para la covid-19, con Nueva Zelanda liderando uno de los cierres fronterizos más estrictos del mundo durante más de dos años.

Describió a Ardern como una “increíble primera ministra”, quien ha gobernado de un modo “calmado y estable, algo que espero -dijo- continuar haciendo”.

Ardern, un ícono mundial de las políticas progresistas, sorprendió a Nueva Zelanda al anunciar su renuncia al cargo, menos de tres años después de ganar un segundo mandato en una victoria electoral aplastante.

La popular primera ministra anunció su renuncia alegando no tener “más energía” para continuar.

La carismática política consiguió en octubre de 2020 revalidar su mandato con una aplastante mayoría y que el Partido Laborista gobierne en solitario, algo que ninguna formación neozelandesa había logrado desde la reforma electoral de 1996.

Prominentes figuras políticas y públicas de Nueva Zelanda denunciaron que Ardern fue sometida a un acoso y amenazas “sin precedentes” que no hizo sino ir en aumento en los últimos años.

La ex primera ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, primera mujer en ocupar el cargo, afirmó que Ardern se había enfrentado a un nivel de ataques “sin precedentes” durante su mandato, que empezó en 2017.

“La presión sobre los primeros ministros siempre es alta, pero en la era de las redes sociales, el ‘clickbait’ y las noticias durante 24 horas los 7 días de la semana, Jacinda ha sido sometida a un nivel de odio y acoso que para mí no tiene precedentes en nuestro país”, dijo Clark tras el anuncio de Ardern.

(Con información de EFE y AFP)


 
 

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