Madrid (EFE).- Maricarmen, la mujer de 87 años y con discapacidad que fue desalojada este miércoles de la casa en la que vivía desde hace más de siete décadas en Madrid tras ser comprada por un fondo de inversión, sigue en el hospital y se quedará «en observación» debido a «los nervios del desahucio».
Maricarmen fue trasladada este miércoles por efectivos del Samur Social al hospital Gregorio Marañón, tras más de siete horas de intervención policial para proceder al desahucio, donde ha pasado la noche y, de momento, no se le ha dado el alta, han señalado desde el Sindicato de Inquilinas.
Así, han añadido que ha sido trasladada a planta, donde «seguirá unos días» y que se encuentra «bien», pero debido a los nervios del desahucio y a cómo ha sucedido se quedará en observación».
Salió en camilla de su casa
La comisión judicial ejecutó el desahucio de Maricarmen, tras un dispositivo policial que se prolongó durante más de siete horas, en las que la Policía Nacional desalojó a las decenas de activistas -algunos de ellos acampados desde la noche- que intentaron impedirlo.
El Sindicato de Inquilinas de Madrid señaló que había más de 200 antidisturbios de la Policía Nacional, que, según Delegación de Gobierno actuaban en cumplimiento de las órdenes del juzgado.
Después de que la policía entrara en la vivienda abriendo la puerta con una radial, la anciana octogenaria con movilidad reducida salió de la que era su casa en camilla, camino del hospital Gregorio Marañón, donde se valuó su estado de salud.
La intervención judicial pone fin a un litigio que arrancó en 2018, cuando el edificio donde se ubica el piso —regulado originalmente bajo un contrato de ‘renta antigua’— fue vendido a la inmobiliaria Renta Corporación y posteriormente transferido a la socimi Urbagestión Desarrollo e Inversión SL.
La propiedad exigía a la inquilina un alquiler mensual de 1.650 euros, una cantidad que, pese a ser inferior a los 2.650 euros por los que alquilan otros pisos del mismo edificio, resultaban inasumibles para Maricarmen, que, según allegados, tiene unos ingresos que se limitan a una pensión de 1.450 euros.