Se llama Costasiella kuroshimae, también conocida como “oveja de mar”, la especie fue descrita hace relativamente poco, por Swennen en el año 2007. Es una babosa de mar sin cascarón de aproximadamente 5 mm de tamaño, cuyos ojos brillantes le hacen parecer un dibujo animando, como un pokemón. Estos gasterópodos poseen unos colores que van desde el marrón amarillento hasta el verde brillante, incluyendo otros colores como el azul, amarillo, verde, rojo, púrpura, blanco y marrón en su cuerpo.
Esta especie habita en las aguas cercanas a Japón, Indonesia y Filipinas. Viven en las zonas intermareales, las cuales son zonas que están cubiertas durante la marea alta y visibles con la marea baja. Debido a esto, podría decirse que la oveja de mar puede estar afuera del agua, en las costas.
Esta especie de sacoglossa tiene la capacidad inusual de fotosintetizar, un proceso que está reservado para el mundo de las plantas. Además, si esto fuera poco emiten su propia luz en un proceso llamado cleptoplastia, las “ovejas de hoja” suelen alimentarse de algas verdes, y esto les proporcionan su característica fluorescencia (las algas les proporcionan cloroplastos). Este proceso normalmente solo puede ser llevado a cabo por organismos unicelulares, pero para nuestra babosa significa que se puede alimentar del sol.
la Costasiella kuroshimae es una “oveja con energía solar”, es uno de los pocos organismos no vegetales que puede realizar la fotosíntesis, ya que sus “hojas” pueden sobrevivir hasta un par de meses por la energía producida. Es un organismo hermafrodita, es decir, que es tanto hembra como macho.