Los tardígrados, llamados comúnmente osos de agua debido a su aspecto y movimientos, constituyen un filo de ecdisozoos dentro del reino animal, caracterizado por ser invertebrados, protóstomos, segmentados y microscópicos. Los osos de agua, tienen un cuerpo muy curioso, largo y regordete y la cabeza arrugada (miden menos de un milímetro). Cuentan con ocho patas con cuatro u ocho garras en cada una. Aunque son extrañamente hermosos, estos pequeños animales son casi indestructibles e incluso pueden sobrevivir en el espacio exterior.
Diversos estudios han constatado que los tardígrados pueden soportar ambientes tan fríos como -200º C o máximos de más de 148.9 C, según la revista Smithsonian. También pueden sobrevivir a la radiación, líquidos hirviendo, cantidades masivas de presión de hasta seis veces la presión de la parte más profunda del océano e incluso el vacío del espacio sin ninguna protección. Los científicos han descubierto que los tardígrados tienen lo que parece casi un superpoder. Cuando se secan, retraen la cabeza y sus ocho patas, se arrugan formando una pequeña bola y entran en un profundo estado de animación suspendida que se parece mucho a la muerte. Expulsan casi toda el agua de su cuerpo y su metabolismo se ralentiza al 0,01% de la tasa normal. Lo positivo es que, si se vuelven a meter en agua, aún décadas después, pueden volver a la vida.
Ciertamente hay tardígrados en una gran variedad de entornos diferentes: se han encontrado desde las cimas de las montañas hasta las profundidades del mar y los volcanes de lodo. Viven en líquenes y musgos, pero estos no son los únicos hábitats en los que pueden sobrevivir. Otros lugares en los que viven incluyen dunas, playas, tierra y hojarasca. Los científicos también los han descubierto en la cima del Himalaya, a alturas de 6.000 metros, y en el fondo del océano, a menos 4.000 metros. Así que los osos de agua pueden vivir en casi cualquier lugar, ya que pueden sobrevivir a una amplia gama de temperaturas y situaciones.
Los tardígrados comen bacterias, plantas o incluso otros tardígrados (también pueden ser caníbales, sí). Perforan las células individuales de sus presas y absorben el contenido de nutrientes. Los tardígrados se reproducen a través de la reproducción sexual y asexual, dependiendo de la especie. Ponen de uno a 30 huevos a la vez. Durante la reproducción sexual, la hembra pondrá los huevos y los machos los fertilizarán. En la reproducción asexual, la hembra pondrá los huevos y luego se desarrollarán sin fertilización.
No tienen fase de crecimiento como proceso a la vida adulta. No tienen infancia, eclosionan de sus huevos completamente formados. Es algo que los científicos descubrieron en 1938. Muchos artrópodos parientes de los tardígrados tienen una etapa larval distinta en la que sus cuerpos se ven dramáticamente diferentes a los de los adultos (por ejemplo en las mariposas). Los tardígrados recién nacidos son exactamente igual a los tardígrados adultos, aunque un poco más pequeños. La muda ocurre varias veces durante la vida de los tardígrados, durante la que se despojan de sus pieles para acomodar sus cuerpos en crecimiento, pero mantienen el mismo plan corporal durante toda su vida, según un estudio publicado en mayo de 2015 en la revista Polar Biology. Los tardígrados no han sido evaluados por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Tampoco están en ninguna otra lista en peligro de extinción y han sobrevivido a cinco extinciones masivas a lo largo de medio billón de años. Parece que no tenemos que preocuparnos por ellos.