El municipio de Guadalupe por mencionar un caso, se caracteriza porque en días de fuertes vientos podemos percibir una gran cantidad de polvo que llega a nuestras casas, producto de la erosión eólica de los suelos desprotegidos de materia orgánica (pastizales, arboles, plantas…), que descargan sobre nuestro municipio toneladas de partículas que afectan la calidad del aire y por ende la salud humana. El polvo se produce cuando fuertes vientos turbulentos erosionan las partículas de suelo de terrenos áridos y semiáridos y las arrojan a la atmósfera. Los vientos desplazan el polvo a una distancia que depende del tamaño de las partículas como la velocidad del viento.
El polvo también puede resultar nocivo para los animales y los seres humanos, sobre todo en este tipo de regiones áridas y semiáridas. En el caso de los humanos, la inhalación de partículas finas puede generar o agravar el asma, la bronquitis, los enfisemas y la silicosis. El polvo más fino también puede contener un conjunto de contaminantes, esporas, bacterias, hongos y alérgenos. Otros problemas frecuentes son las infecciones oculares y las irritaciones cutáneas. La exposición crónica al polvo fino contribuye a la muerte prematura por enfermedades respiratorias y cardiovasculares, cáncer de pulmón e infección aguda de las vías respiratorias inferiores.
Como lo mencioné anteriormente, en el municipio de Guadalupe (Zacatecas) en días de fuertes vientos, es fácil percibir una gran cantidad de polvo en el ambiente. Guadalupe, presenta un problema grave de desertificación de suelos, falta de vegetación; el 70 % de la vegetación son cultivos agrícolas (agricultura intensiva) o forraje para ganado (Ra Ximhai, 2014). Esto se ve reflejado en la erosión de los suelos y por ende degradación ambiental del municipio.
Conviene distinguir entre la “erosión natural”, o proceso natural continuo dependiente de factores climáticos, tectónicos, topográficos, litológicos y biogeográficos que contribuyen a modelar la superficie de la tierra y a originar suelos, respecto a la “erosión inducida o antropogenica”, a la erosión acelerada por el hombre, destruyendo o degradando la cubierta vegetal protectora (Incendios, tala inmoderada, agricultura intensiva, actividades que desertifiquen los suelos… ) que genera consecuencias negativas de tipo ambiental, económico y social.
No todo es tan terrible para Guadalupe, existen algunas soluciones que mitigan la erosión para las zonas urbanas, yo estoy segura que la solución rápida a muchos problemas ambientales es plantar árboles! Les cuento un poco sobre este caso, al colocar más árboles o algunas otras plantas en Guadalupe, sus raíces permiten reducir la erosión del suelo, la estructura de las raíces forma una especie de malla que protege la tierra, evitando que se desprenda ante los elementos que la golpean; adicionalmente, al adherirse a las partículas del suelo, lo mantienen unido como si tuviese una especie de pegamento y, por último, absorben el exceso de agua que al acumularse debilita el terreno haciendo que se desprenda, como en el caso de las pendientes inclinadas. Todavía algo mejor: entre mayor es la cantidad de raíces a lo largo y a lo ancho, más protegido queda el suelo porque más grande es la malla que lo cubre. De ahí que se diga que las raíces son retenedoras de suelos. Su importancia es tal que, aun cuando la personas llegamos y cortamos los arboles superficialmente o las plantas, sus raíces enterradas pueden mantenerlo sujeto durante meses o incluso años, mientras que las raíces permanezcan dentro del suelo sin desintegrarse.
En las áreas verdes los árboles, arbustos y herbáceas evitan la erosión, ya que con su follaje, tronco y ramas crean una barrera contra el viento y disminuyen su velocidad, además de interceptar las gotas de lluvia con lo cual reducen su impacto sobre el suelo, incrementan la infiltración en el mismo y reducen el flujo hídrico superficial, además de que sus raíces retienen el suelo (Robinette, 1972; Grey y Deneke, 1992). La regulación de este proceso reduce o evita el traslado del polvo a tu hogar, por lo que los problemas de contaminación en tu casa y el posible daño en tu salud disminuyen.
Para combatir la erosión se eligen ciertas plantas dependiendo del lugar y las causas que la originan. Si la erosión ocurre en sitios muy secos y con mucho viento, las que mejor protegen el suelo son las plantas con raíces muy abundantes y delgadas porque permiten que resista más las fuerzas que lo separan; esto se debe a que la abundancia de ramificaciones cubre un volumen mayor y a que muchas raíces delgadas poseen mayor fuerza que una sola raíz gruesa.
El municipio de Guadalupe solo se usó como un modelo para explicar lo que se vive en muchos lugares del país. La resolución de la problemática en Guadalupe no persigue causas de fondo, simplemente promueve soluciones cortoplacistas, es necesario replantear cada uno de los problemas ambientales y redireccionar las estrategias de ser necesario. Sin embargo yo aconsejo rodearse de árboles, siembren árboles alrededor de sus casas y así evitan erosión, polvo y contaminación. La erosión es considerada el cáncer de la tierra.