La minería es una actividad económica que ha impulsado el desarrollo de muchos países, México no es la excepción y Zacatecas, es una de las entidades federativas que mayor impacto ha recibido de la minería tanto económica como ambiental, aunque la primera yo la colocaría en tela de juicio, ya que en proporción a los beneficios que obtienen los otros países que las explotan, el porcentajes es casi nulo en derrame económico en nuestro estado (El capítulo referente a minería del libro de David Monreal, explica muy bien). Sin embargo, el impacto ecológico, ese sí se queda totalmente en Zacatecas, a lo largo de 100 años han abandonado sin control sitios de desecho de residuos mineros, que en la actualidad ya son sitios muy cercanos o incluso forman parte de la urbanización provocando interacción con organismos vivos y con el ser humano, generando complicaciones de salud. Por lo cual es relevante estudiar dichos sitios, para generar una estrategia que permita la contención en la distribución de los contaminantes presentes.

Flores en el 2018, como parte de su tesis doctoral realizó un estudio de los suelos y la vegetación de la mina El Bote, Zacatecas, desechos con más de 300 años abandonados. Flores publicó las concentraciones de metales tóxicos que superan la normatividad tanto nacional como internacional de: plomo, arsénico, zinc, hierro…, entre otros. Lo cual hace a estos desechos mineros altamente tóxicos y generadores de contaminación. Por su parte, la maestra en ciencias Alejandra Pinedo Torres, profesora de UPIIZ-IPN, ha realizado varios estudios de suelos que coinciden con los resultados de Flores, además de estudios de aire en los que su servidora colabora y pude observar el bajo contenido de materia orgánica del suelo( pocas plantas),  lo que muestra un ambiente adverso para el desarrollo de la vida. Realizando mediciones de aire con técnicas de magnetismo ambiental de los alrededores, se detecta  la distribución de estos contaminantes a muchos kilómetros de la zona.

Actualmente ya no es posible muestrear directamente la mina El Bote, a partir los estudios publicados e intereses privados de construir colonias residenciales en la zona, los investigadores que estamos interesados en la salud de la población, somos amenazados por los vigilantes de la zona. Yo considero que esta mina y otras ya no son un secreto en cuanto a su toxicidad, hay varios artículos publicados en la red hablando del daño ecológico y en mi caso enfatizo el daño a la salud de los Zacatecanos.  Por lo que en lugar de detener nuestro trabajo, deberíamos de ser invitados a formar parte de la solución (remediación de la zona).

Los Zacatecanos tienen derecho al acceso a la información, yo sugeriría colocar carteles grandes, que indicaran el peligro al que se expone la población. Ciudadanos que realizan deporte en los jales de la mina (se observan como sitios con arena muy fina) y sus alrededores, están comprometiendo su salud. En esa zona hay escuelas, centros comerciales, trabajos en los que la gente pasa mucho tiempo. Es urgente remediar la zona, de acuerdo con información de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), a la fecha no se ha realizado remediación alguna del área.

Por lo pronto, con y sin pandemia, cerca y a varios kilómetros de la zona, yo utilizaría siempre cubre bocas.


 
 

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