BERLÍN, (Reuters) - Novak Djokovic tiene aún más ganas de ganar su décimo título del Abierto de Australia este año tras su deportación de Australia hace 12 meses por no estar vacunado contra el COVID-19, dijo el viernes el ex número uno del mundo Boris Becker.

Becker, de 55 años, que fue expulsado del Reino Unido el mes pasado tras salir de la cárcel, dijo a la cadena Eurosport, para la que será comentarista durante el Abierto de Australia, que la principal prioridad de Djokovic era igualar los 22 títulos de Grand Slam de Rafa Nadal. Nadal tiene 21.

"Cuando has probado el oro, no te conformas con la plata", dijo Becker, que también entrenó a Djokovic entre 2013 y 2016. "En el fondo de su alma Novak quiere convertirse en el tenista más exitoso de todos los tiempos".

"En este momento ese es claramente Nadal y este récord de Nadal es la máxima prioridad para Djokovic".

Tras llegar a Australia sin vacunar hace 12 meses, el nueve veces campeón de Melbourne fue deportado ante la reacción airada de los australianos, que habían soportado algunas de las medidas de confinamiento más duras del mundo.

Ahora, de vuelta después de que se anulara su prohibición de visado de tres años, Djokovic se ha ganado a los aficionados que lo aclamaron para ganar el título de Adelaida la semana pasada, su undécimo trofeo en el país.

"Estoy seguro de que esta ola (de euforia) se extenderá a Melbourne", dijo Becker. "Tampoco creo que los aficionados de allí tengan problemas".

"Eso (la expulsión del año pasado) le hace estar más encendido y más agresivo porque se da cuenta de que no puede jugar al tenis para siempre y que el tiempo se acaba en algún momento", dijo Becker.

"Su decepción de hace un año fue enorme y eso le hará aún mejor esta temporada en el Abierto de Australia".

Becker tuvo un 2022 mucho más turbulento que Djokovic. El seis veces ganador del Grand Slam ha estado encarcelado durante dos años y seis meses por un tribunal londinense en abril por ocultar cientos de miles de libras de activos tras declararse en bancarrota.

Ahora vive en Alemania tras salir de la cárcel y ser expulsado el mes pasado.

"Durante las vacaciones de Año Nuevo conseguí reponerme. Volví hace poco, pero en las últimas cuatro semanas he conseguido aclimatarme", declaró Becker.

Se las arregló para ver partidos de tenis mientras estaba en la cárcel.

"Echaba de menos la proximidad al deporte porque, después de todo, el tenis es mi mayor pasión", dijo Becker. "No podía ver todos los torneos, pero tenía (las cadenas de televisión) BBC e ITV".

"Vi todos los partidos de Wimbledon y vi lo más destacado del Abierto de Estados Unidos".

(Reporte de Karolos Grohmann, editado en español por Flora Gómez)


 
 

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