Por la invasión de Rusia a Ucrania, el mundo está viviendo lo que pudiéramos denominar “La Cuarta Crisis Petrolera”.

 

La primera crisis petrolera se desató en octubre de 1973, cuando los países miembros de la OPEP dejaron de suministrar crudo a los que apoyaron a Israel durante la guerra de Yom Kippur; el precio del crudo se cuadruplicó y desencadenó un efecto de inflación y decrecimiento de la economía.

 

Cinco años después, en noviembre de 1978, estalló una huelga en las refinerías iraníes en contra del Sha, la producción de petrolíferos se redujo de seis millones a 1.5 millones de barriles lo que ocasionó la segunda crisis petrolera. Esto y el inicio de la guerra de Irán e Irak en 1980 causaron que el precio del crudo casi se triplicara.

 

En agosto de 1990, con la invasión de Irak a Kuwait, el precio se disparó nuevamente y causó una recesión en la Unión Americana.

 

Pues ahora la invasión de Rusia a Ucrania está ocasionando un incremento en el precio de los energéticos porque Rusia es el tercer productor de petróleo en el mundo, después de Estados Unidos y Arabia Saudita; y el segundo de gas natural.

Los combustibles y productos energéticos representan el 63% de las exportaciones rusas, fundamentalmente a Europa. Algunas de las líneas de gas más importantes entre Rusia y Europa atraviesan Ucrania.

 

Esto y otros factores han provocado altos niveles de inflación en todo el mundo y se esperan alzas en las tasas de interés.

 

Otro factor es que algunas empresas petroleras cancelaron proyectos con las paraestatales rusas y hay presiones políticas a otras empresas para que se aíslen de Rusia, todos estos movimientos obviamente agitan los mercados.

 

En cuanto a México, el incremento de los precios del crudo que exportamos nos genera mayores ingresos, sí, pero el precio de las gasolinas que importamos también se ha disparado. Para estabilizar el precio se eliminó el impuesto (IEPS). 

 

Pero nuestro mayor riesgo en cuanto a seguridad energética es el gas natural, importamos tres cuartas partes del gas que consumimos. Todo esto es lo que está ocasionado la presión inflacionaria en la economía mexicana.

 

En fin, ojalá pronto concluya la guerra en Ucrania y ya pronto se inaugure Dos Bocas.


 
 

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